Instala un descalcificador electrónico en casa

La dureza del agua en España es muy variada. Mientras que algunas zonas cuentan con suministro de aguas blandas, en otras, los niveles alcanzan la máxima dureza. Estos valores se refieren a la concentración de sales de magnesio y calcio, calculadas por litro de agua. Cuanto mayor es la presencia de sales, se dice que el agua es más dura. La escala presenta seis posibles valores y se expresan en grados hidrométicos francesos GHF o ºfH. Así, cuando lo índices son inferiores a 7ºfH, decimos que el agua es muy blanda o muy dulce. En el extremo opuesto, el último rango, que corresponde al agua muy dura es la que tiene concentraciones superiores a 54ºfH. Por solo citar un par de ejemplos, diremos que el agua de Ávila y Madrid es muy blanda, mientras que en Palma de Mallorca y Almería es muy dura.

Entre otros factores, la dureza del agua de tu ciudad depende del recorrido que haya hecho el afluente. Si las aguas han atravesado montañas y terrenos calizos lo más seguro es que el suministro en tu región sea de aguas duras. Por el contrario, si ha pasado por áreas graníticas, el agua será blanda.

Como ves, es muy poco lo que puedes hacer para cambiar la dureza del agua que llega a tu casa, pero sí que puedes reducir la presencia de cal en el agua que consumes, con una medida tan simple como la instalación de un descalcificador electrónico con el que te pueden ayudar desde la empresa de reformas en Pozuelo de Alarcon.

¿Cómo instalar un descalcificador electrónico en casa?

En principio, la dureza del agua no tiene implicaciones para nuestra salud. Hay muchos mitos al respecto, pero ninguno ha sido científicamente comprobado. A lo sumo puede producir alguna reacción atópica en las pieles sensibles o resequedad en el cuero cabelludo.

Esto no quiere decir que la cal sea inocua, pues donde sí se producen daños es en las instalaciones de agua y en los equipos que transportan y almacenan agua caliente.

La afectación más evidente son las molestas marcas de cal que a simple vista podemos observar en los grifos y piezas sanitarias. Además del afear el aspecto de las instalaciones, la acumulación de cal puede propiciar la formación de moho y la corrosión u oxidación de estos elementos. Pero más preocupante resultan las incrustaciones en el interior de las tuberías.

Estas producen molestos atascos, que pueden llegar a romper o dañar las canalizaciones. Asimismo, disminuyen el diámetro de las tuberías, impidiendo un correcto flujo del agua y reduciendo el caudal.

Por otra parte, la cal se adhiere a las resistencias de los electrodomésticos que calientan el agua, como las calderas, lavadoras, lavavajillas y termos, por ejemplo, reduciendo el intercambio de calor, lo cual se traduce en una pérdida de energía calorífica y un mayor consumo de electricidad o combustible. Adicionalmente, estos equipos se verán forzados a trabajar más, lo cual reduce su vida útil.

Esto sucede porque al calentar el agua, las sales de magnesio y la cal forman precipitados de carbonato cálcico, que no se disuelven y se incrustan en las tuberías y equipos.

Afortunadamente la solución es muy simple y asequible. En el mercado puedes conseguir una amplia variedad de equipos electrónicos que descalcifican el agua, reduciendo la dureza de la misma en todos los elementos de la instalación.

Estos equipos cuentan con una caja electrónica, a la que se conectan cables eléctricos aislados o antenas. Estos cables se enrollan en la tubería y permiten que pase la corriente alterna que produce la caja electrónica. Mediante resonancia magnética de alta frecuencia pulsada, los circuitos pueden generar señales de frecuencia variables, que se adaptan a las dimensiones de la tubería y al caudal de agua a tratar. Esta es la clave del funcionamiento del sistema, pues la corriente alterna afecta las moléculas de calcio y bicarbonato del agua, evitando que se cristalicen y se adhieran a las tuberías o a los equipos de intercambio de calor.

Antes de adquirir un descalcificador electrónico debes considerar el volumen de agua que se consume en casa. La cantidad de habitantes de la vivienda es uno de los factores que más incide sobre este punto. Determinar correctamente el gasto de agua te ayudará a seleccionar el dispositivo que más te conviene.

Con respecto a la instalación debes prever dónde lo colocarás. Lo más recomendable es que se instale cerca de la toma principal. Generalmente esta se encuentra en la cocina. Por este motivo, lo habitual es instalar el descalcificador debajo del fregadero. Esto podría significar que tendrás que cambiar la disposición de algunos elementos de tu cocina, para tener el espacio disponible.

Aclarados estos puntos, es hora de poner manos a la obra. Instalar un descalcificador electrónico en casa es un trabajo relativamente sencillo, que  puedes hacer tú mismo. No necesitarás herramientas sofisticadas, pero sí un poco de pericia y, sobre todo, tendrás que seguir paso a paso las instrucciones del fabricante.

Pasos para instalar un descalcificador electrónico

Como en cualquier trabajo de bricolaje, nuestra recomendación es que tengas a mano todos los implementos antes de iniciar la tarea, para evitar inconvenientes o salidas intempestivas a la ferretería que retrasen el trabajo. Asimismo, si tienes alguna duda con respecto a los materiales o a la forma en que debes instalarlos, es preferible que delegues el trabajo en un fontanero profesional. Esta es una instalación que le llevará muy poco tiempo a un especialista y podrá realizarla con todas las garantías de calidad y seguridad, por mucho menos dinero del que te imaginas.

Siempre que realices un trabajo de fontanería es conveniente que cierres la llave de paso principal, para evitar cualquier contratiempo, como inundaciones o fugas y luego tengas que llamar a desatascos almanexpress. Esta es nuestra recomendación, para que puedas trabajar con mayor seguridad, pero también podrías cerrar solo el suministro de la zona donde vas a trabajar para no interferir con el resto de las actividades domésticas.

Para instalar un descalcificador electrónico en casa sólo necesitarás un destornillador. Por otra parte, debes asegurarte de que haya una toma de corriente cerca del lugar donde lo colocarás o, en su defecto, hacer la derivación necesaria par instalarla. Lo ideal es que el equipo esté montado en el área del contador de agua, es decir, donde se encuentra la entrada de agua principal. También podemos colocarlo justo antes de la distribución de la instalación. A partir del punto en el que esté instalado se aplicará el tratamiento descalcificador.

Por eso, si tienes un depósito de agua, provisto de un grupo de presión o una bomba, el descalcificador debe instalarse justo después de la bomba.

La mayoría de los descalcificadores electrónicos pueden instalarse en cualquier tipo de tuberías, sean estas hierro, cobre, pvc, polietileno, acero inoxidable, etc.

Si vamos a realizar el montaje sobre tuberías metálicas, tendremos que fijar a la tubería los dos terminales que se encuentran en los extremos de los dos cables azules, usando las abrazaderas que suelen incluirse en los kits de instalación. Es decir, los terminales deben quedar fijos y haciendo contacto entre la abrazadera y el tubo. Por este motivo es importante limpiar previamente la superficie de los tubos, para retirar cualquier resto de pintura o grasa que pueda interferir con el contacto del terminal con la tubería. Para garantizar una adecuada sujeción la distancia de las abrazaderas debe calcularse en función al diámetro del tubo, multiplicando ese valor por el coeficiente fijo 5. Así, para una tubería de 25 mm de diámetro, las abrazaderas irán colocadas cada 12,5 cm (25mm x 5 = 125 mm).

La distancia entre las bandas impulsoras debe ser de aproximadamente media pulgada (poco más de un centímetro). Tendremos que enrollarlos a ambos lados, así como también por debajo del equipo electrónico.

Generalmente los descalcificadores electrónicos pueden ser montados en dirección horizontal o vertical, de acuerdo a la disposición que más te convenga, pues los impulsos de tratamiento abarcan varios metros de cobertura, hacia todas las direcciones de los tubos.

Si hay poco espacio, las bobinas pueden ser instaladas por un lado en el tubo principal y por otro lado en el tubo de distribución.

Cuando te asegures de que todo está debidamente conectado y seguro será el momento de conectar el equipo a la corriente eléctrica y verificar el funcionamiento del descalcificador electrónico, eso o contar con la ayuda de administradores de fincas que puedan contactar con prfesionales.

Ventajas adicionales de los descalcificadores electrónicos

  • Una de las principales ventajas de los descalcificadores electrónicos es que no alteran la composición del agua, ni modifican su sabor. A diferencia de los descalcificadores tradicionales, que requieren de la adición de grandes cantidades de sal y, por lo tanto incrementan el contenido sódico del agua, haciendo necesario un proceso posterior de ósmosis inversa para filtrarla, los descalcificadores electrónicos no añaden ninguna sustancia al agua.
  • Asimismo, no requieren de ningún tipo de mantenimiento ni cambio de filtros u otras piezas.
  • Quienes cuentan con una piscina en casa, tendrán aún ventajas adicionales, pues con los descalcificadores electrónicos podrán reducir entre un 20 a un 30% el consumo de cloro.